Martín Edisson Giraldo Mendivelso. Optómetra ULS, Magister Ciencias de la Visión. ULS. Especialista en Segmento Anterior y Lentes de Contacto USTA, FELLOW IACLE. Profesor Universidad CES, Medellín. [email protected].
La miopía es un problema que exige esfuerzos coordinados en salud pública a nivel mundial, ya que presenta una prevalencia creciente, particularmente marcada en niños y adolescentes. Este incremento no solo tiene implicaciones refractivas, sino que se asocia de forma directa con la elongación de la longitud axial del globo ocular, principal determinante del riesgo de desarrollar complicaciones oculares graves como maculopatía miópica, desprendimiento de retina y glaucoma, las cuales pueden generar discapacidad visual irreversible en los pacientes.
En este contexto, el control de la progresión de la miopía durante la infancia representa un objetivo clínico prioritario, orientado no solo a reducir la magnitud del defecto refractivo, sino también a limitar, en lo posible, el crecimiento axial excesivo y sus consecuencias estructurales a largo plazo. Por esta razón, se han propuesto diversas estrategias para el manejo de la progresión de la miopía, que incluyen intervenciones farmacológicas, ópticas y conductuales. Entre ellas, los lentes oftálmicos con diseños especializados para el control de la miopía han cobrado creciente relevancia debido a su carácter no invasivo, su aceptación en población pediátrica y su potencial para modificar las señales visuales implicadas en la regulación del crecimiento ocular.
A diferencia de los lentes monofocales convencionales, estos diseños incorporan principios ópticos como el desenfoque miópico periférico, la distribución multipunto del desenfoque, la modulación del contraste o el uso de microlentes asféricos con el objetivo de influir en los mecanismos retinianos y esclerorretinianos que regulan la elongación axial.
A pesar del creciente número de diseños disponibles, la evidencia clínica sobre la eficacia relativa de las distintas tecnologías de lentes oftálmicos para el control de la miopía ha sido heterogénea. Con esta premisa, D’Andrea y colaboradores (2025) realizaron un estudio con el fin de determinar los efectos de las tecnologías avanzadas de lentes oftálmicos sobre los cambios en el equivalente esférico de la refracción (SER, por su sigla en inglés) y el aumento de la longitud axial (AL, por su sigla en inglés) para ralentizar la progresión de la miopía en niños y adolescentes, mediante la síntesis de datos procedentes de ensayos clínicos aleatorizados (RCTs, por su sigla en inglés).
Para lograr este objetivo, los autores diseñaron una revisión sistemática siguiendo la metodología PRISMA, en la que se identificaron ensayos clínicos aleatorizados que compararon lentes oftálmicos para el control de miopía frente a lentes monofocales estándar en población pediátrica. Los efectos se sintetizaron mediante modelos de efectos aleatorios, con el fin de manejar la heterogeneidad entre los estudios. La selección incluyó 23 ensayos clínicos aleatorizados, con 13.315 participantes de 6 a 16 años y periodos de seguimiento de entre uno y cuatro años en múltiples regiones geográficas. Además, evaluó tecnologías como HAL (Highly Aspherical Lenslet), DIMS (Defocus Incorporated Multiple Segments), SAL (Slightly Aspherical Lenslet), LARi (Lenslet-Array-Integrated), DDM (Defocus Distributed Multipoint), IORC (Individualized Ocular Refraction Customized), SMC (Shamir Myopia Control), bifocales y PAL (Progressive Addition Lenses).
En los resultados, el conjunto de estudios mostró que los lentes para el control de miopía reducen de manera significativa la progresión respecto a los lentes monofocales, con una disminución media de la elongación axial de 0,15 mm y una reducción del SER de −0,31 D, ambas clínica y estadísticamente significativas. Al desagregar por diseño, los lentes HAL aportaron los mayores beneficios: −0,28 mm en AL y −0,52 D en SER. Por su parte, la tecnología DIMS evidenció una reducción significativa en SER, de −0,45 D y datos favorables en AL.
Asimismo, los autores refieren que los lentes tipo PAL mostraron un efecto modesto sobre el SER, sin impacto consistente en AL, mientras que los bifocales lograron una reducción significativa de la AL, con un efecto no concluyente sobre el SER. Esto sugiere mecanismos diferenciales, dominados por la modulación del lag acomodativo más que por una influencia directa y sostenida sobre el crecimiento axial.
A partir de estos hallazgos, los autores interpretan que reducciones promedio como −0.15 mm en AL son clínicamente significativas, dada la relación casi exponencial entre longitud axial y riesgo constante y progresivo de aparición de signos maculares miópicos. Además, destacan que pequeñas disminuciones acumuladas pueden retrasar la progresión hacia una AL ≥ 26 mm, umbral asociado a mayor riesgo de discapacidad visual.
Ahora bien, en términos de aplicabilidad clínica, los autores proponen individualizar la selección de diseños. HAL y DIMS como primeras opciones ópticas cuando el objetivo principal sea contener la elongación axial, mientras que los PAL o bifocales podrían tener mayor pertinencia en escenarios con alteraciones binoculares y/o acomodativas. En todos los casos, la decisión debe considerar la disponibilidad, costo y la tolerancia del paciente.
Asimismo, los autores destacan la importancia de estandarizar los reportes de comodidad, adaptación y cumplimiento, variables cruciales para la efectividad en el mundo real. También señalan la necesidad de contar con ensayos clínicos aleatorizados comparativos directos, independientes y de largo plazo entre los diseños más relevantes.
En conclusión, la síntesis realizada por los autores confirma que los lentes oftálmicos para el control de miopía constituyen una estrategia eficaz, no invasiva y segura para reducir tanto la progresión refractiva como la elongación axial en niños y adolescentes. Entre las tecnologías HAL y DIMS mostrando los mayores beneficios. Estas intervenciones deben integrarse en un enfoque multimodal que incluya farmacoterapia cuando esté indicada, modificaciones conductuales y monitorización periódica, orientado a disminuir la probabilidad de alcanzar longitudes axiales de alto riesgo y, por ende, a reducir la carga futura de morbilidad asociada a la miopía alta.
Adaptado de:
1. D’Andrea L, Rinaldi M, Piscopo R, Iorio F, La Padula S, Maqsood S, et al. Efficacy of spectacle lenses for myopia control: a meta-analysis of randomised controlled trials. British Journal of Ophthalmology. 2026 Jan 22;110(2):125-132. doi:10.1136/bjo-2025-327629.




