En condiciones normales, la inervación corneal desempeña un rol esencial en la preservación de la integridad y el equilibrio funcional de la superficie ocular. Los nervios corneales liberan sustancia P, un neurotransmisor y neuropéptido, así como el péptido relacionado con el gen de la calcitonina, fundamentales para favorecer la regeneración del epitelio. (1)
Asimismo, actúan como vía sensorial hacia el tronco encefálico y desencadenan respuestas reflejas de parpadeo y producción lagrimal ante estímulos potencialmente nocivos. La queratopatía neurotrófica (QN) es un trastorno degenerativo poco frecuente en el que el deterioro progresivo de las fibras nerviosas reduce la sensibilidad corneal, compromete los procesos de reparación y expone a la córnea a úlceras de difícil cicatrización, cicatrización anómala y deterioro de la función visual. (1). Ver Figura 1.

Figura 1. Progresión de la queratopatía neurotrófica.
Las estrategias terapéuticas convencionales para esta enfermedad incluyen el uso de lubricantes, suero autólogo, lentes de contacto terapéuticos, injertos de membrana amniótica y procedimientos como la tarsorrafia. En años recientes, alternativas dirigidas a la etiología como la aplicación tópica de factor de crecimiento nervioso y la neurotización corneal, han mostrado avances prometedores al intentar restaurar la sensibilidad perdida. En este contexto, se requiere más evidencia sobre el impacto de la QN en la calidad de vida, un aspecto aún poco explorado. (1–3)
Con esta premisa, la evaluación de la “utilidad en salud” cobra importancia dentro de la economía de la salud, ya que permite cuantificar el grado en que una enfermedad afecta el bienestar y la calidad de vida de una persona. Dos de los métodos más utilizados para esta medición son el “time trade-off” (TTO), o método de tiempo sacrificado, y el “standard gamble” (SG), o método de apuesta estándar, ambos ampliamente validados y empleados en múltiples disciplinas médicas, incluida la oftalmología.(3,4)
El método TTO interpreta la utilidad en términos de la cantidad de tiempo de vida que una persona estaría dispuesta a sacrificar para recuperar un estado pleno de salud. Es decir, cuanto mayor sea el tiempo que el paciente está dispuesto a intercambiar, menor será el valor de utilidad asociado a su condición actual, lo que refleja un impacto negativo considerable sobre su bienestar. (1)
Por su parte, el método SG introduce un componente de riesgo, en el que el paciente debe considerar la probabilidad de muerte inmediata que estaría dispuesto a aceptar para obtener la curación completa de su enfermedad. Este enfoque se basa en principios de teoría de decisiones bajo incertidumbre y revela la percepción subjetiva del paciente frente al costo emocional y funcional de su enfermedad. (1)
En este contexto, Sargsyan y colaboradores (2025) realizaron un estudio con el fin de medir los valores de utilidad asociados con la QN para comprender mejor el impacto de esta condición en los pacientes. Para ello, llevaron a cabo un estudio transversal en el que se midieron los valores de utilidad asociados con la enfermedad, mediante los métodos TTO y SG. (1)
Durante el proceso, los participantes, diagnosticados con QN unilateral, completaron una serie de cuestionarios, incluyendo estimaciones de expectativa de vida, disposición a ceder años para recuperar una función ocular perfecta o una salud perfecta, y nivel de riesgo de muerte inmediata que aceptarían para obtener dichos beneficios. Además, se aplicó el cuestionario VFQ‑25 para evaluar su funcionamiento visual. (1)
Los resultados reportados por los autores mostraron un impacto significativo de la QN en la calidad de vida de los pacientes. Los valores medios de utilidad estimados mediante TTO fueron de aproximadamente 0,70, tanto para la comparación con función ocular perfecta como para la salud perfecta. Esto indica que los pacientes estarían dispuestos a sacrificar en promedio alrededor del 30 % de su expectativa de vida para revertir la enfermedad. Por su parte, los valores derivados del método SG fueron más elevados, con promedios de 0,79 y 0,85, respectivamente, reflejando una mayor aversión al riesgo por parte de los pacientes al considerar la posibilidad de muerte inmediata. (1)
Los autores no encontraron asociaciones significativas entre la utilidad y variables como edad, sexo, comorbilidades, agudeza visual del ojo sano o etiología de la enfermedad. Sin embargo, algunas dimensiones específicas del VFQ‑25, particularmente la dificultad para desempeñar roles y la dependencia, mostraron correlaciones positivas con valores de utilidad más bajos. (1)
Con lo anterior, los autores indican que estos hallazgos confirman que la QN altera la calidad de vida de los pacientes de formas que van más allá de la visión objetiva o de los hallazgos clínicos de la consulta rutinaria. El hecho de que los valores de utilidad sean comparables a los observados en patologías crónicas de gran impacto, y que no se relacionen directamente con la agudeza visual en la mayoría de los casos, sugiere que otros elementos, como la carga terapéutica, la frecuencia de visitas médicas y la pérdida de independencia funcional, ejercen un rol determinante. (1)
Asimismo, la discrepancia entre los valores derivados de TTO y SG confirma que ambos métodos miden percepciones distintas del sufrimiento y de las preferencias del paciente: el TTO refleja la disposición a reducir años de vida, mientras que el SG revela la tolerancia al riesgo. El estudio también aporta evidencia de que el ojo afectado, y no el contralateral sano, es el principal modulador de la percepción subjetiva de salud, especialmente en relación con la utilidad derivada del método SG. (1)
En conclusión, los autores señalan que la QN tiene un efecto sustancial en la calidad de vida y resaltan la importancia de incorporar medidas de utilidad en la evaluación clínica de esta enfermedad. La medición cuantitativa del impacto percibido por los pacientes permite orientar la práctica hacia modelos de atención basados en valor, favorece la identificación de dimensiones funcionales que requieren intervención y proporciona información esencial para futuros estudios de costo‑efectividad. (1)
Referencias
1. Liu CY, Arteaga AC, Fung SE, Soledad Cortina M, Leyngold IM, Aakalu VK. Corneal Neurotization For Neurotrophic Keratopathy: Review Of Surgical Techniques And Outcomes. 2021.
2. Hamrah P, Yavuz Saricay L, Ozmen MC. Cutting Edge: Topical Recombinant Nerve Growth Factor for the Treatment of Neurotrophic Keratopathy – Biologicals as a Novel Therapy for Neurotrophic Keratopathy. Cornea. el 1 de junio de 2022;41(6):673–9.
3. Sargsyan S, Fung SE, Lee TS, Park KS, Fung BM, Groessl E, et al. Impact of neurotrophic keratopathy on quality of life: a utility analysis. Canadian Journal of Ophthalmology. el 1 de diciembre de 2025;
4. Murray LT, McCormack J, Grobeiu I, Wiklund I, Kimel M, Van Nooten F. Development of the neurotrophic keratopathy questionnaire: qualitative research. J Patient Rep Outcomes. el 1 de diciembre de 2020;4(1).



