HomeEspecial lentes de contactoMultifocalidad en lentes de contacto: más opciones para la presbicia

Multifocalidad en lentes de contacto: más opciones para la presbicia

La presbicia abre nuevas necesidades visuales y también nuevas posibilidades de corrección. Algunos pacientes ya utilizan lentes de contacto y buscan mantenerlos cuando empiezan a presentar dificultades en visión próxima; otros llegan a esta etapa usando anteojos y pueden considerar por primera vez la alternativa de lentes de contacto. En ambos casos, muchos continúan trabajando, practicando deporte, utilizando dispositivos digitales y participando activamente en distintas actividades, por lo que buscan soluciones visuales que se adapten a diferentes momentos de su rutina.

En este escenario, los lentes de contacto multifocales amplían las opciones disponibles en consulta y pueden ayudar a disminuir la dependencia de los anteojos en determinadas situaciones.

La magnitud de esta población ayuda a dimensionar la oportunidad: una revisión BCLA CLEAR estimó que, en 2015, la presbicia funcional afectaba a aproximadamente 1.800 millones de personas en el mundo, equivalentes al 24,9 % de la población de todas las edades. Para 2030, se proyecta que el número alcance los 2.100 millones de personas, principalmente por los cambios demográficos. (1)

La magnitud de esta población y la diversidad de sus necesidades visuales plantean una oportunidad para ampliar la conversación en consulta. Los lentes de contacto multifocales pueden incorporarse entre las alternativas disponibles, tanto para quienes desean continuar utilizando lentes de contacto como para quienes los consideran por primera vez.

Anticiparse a la presbicia

La conversación sobre presbicia no necesariamente debe comenzar cuando el paciente manifiesta dificultades para leer o realizar actividades en visión próxima.

Desde aproximadamente los 35 años puede resultar útil explicar los cambios fisiológicos que ocurrirán progresivamente y presentar las alternativas de corrección disponibles. Esta educación anticipada permite preparar al paciente para una transición que, de otro modo, puede generar desconcierto o incluso llevarlo a abandonar los lentes de contacto cuando empiece a experimentar dificultades en cerca.

El desconocimiento también puede limitar la elección. Si el paciente no sabe que existen lentes de contacto multifocales, difícilmente preguntará por ellos. De allí que la recomendación profesional tenga un papel importante: además de responder a una necesidad manifiesta, puede abrir posibilidades que el paciente no había considerado. 

¿Quién puede ser candidato?

La adaptación debe partir de una valoración individual. No todos los pacientes tienen las mismas demandas visuales, expectativas ni condiciones oculares.

Entre los posibles candidatos se encuentran usuarios de lentes de contacto blandos que comienzan a desarrollar presbicia y desean continuar utilizándolos, personas que buscan una alternativa a la monovisión y pacientes présbitas que quieren disminuir la dependencia de los anteojos para algunas de sus actividades.

La superficie ocular debe encontrarse en condiciones adecuadas y es necesario valorar factores como salud ocular, comodidad, humectación, error refractivo, necesidades visuales y estilo de vida.

El astigmatismo también debe considerarse. En casos bajos puede evaluarse la posibilidad de realizar una compensación según las características del paciente y del diseño utilizado, mientras que la disponibilidad de lentes tóricos multifocales amplía las opciones para determinados usuarios. La decisión debe individualizarse y evitar comprometer la calidad visual en busca de una adaptación que no responda a las necesidades reales del paciente. 

Comprender los diseños multifocales

Dentro de las alternativas para la corrección multifocal existen distintos diseños ópticos. Entre los abordados se encuentran los concéntricos, asféricos y de traslación.

Los diseños concéntricos distribuyen diferentes poderes en zonas circulares destinadas a proporcionar visión a distintas distancias. Los asféricos modifican progresivamente la potencia dentro de la zona óptica. Por su parte, los sistemas de traslación —empleados principalmente en algunos lentes rígidos corneales— disponen zonas diferenciadas para visión lejana y próxima, con un principio similar al de un bifocal. 

En los lentes multifocales blandos resulta especialmente relevante el concepto de visión simultánea. El sistema óptico proporciona información correspondiente a diferentes distancias y el procesamiento visual participa en la selección de la imagen requerida para la tarea que se está realizando.

Esto permite entender por qué la adaptación no depende únicamente del poder refractivo o del tamaño pupilar. Diferentes características oculares y visuales pueden intervenir en el desempeño final, y conocer el diseño específico que se está adaptando resulta fundamental para interpretar la respuesta de cada paciente.

Las expectativas también se adaptan

Uno de los puntos críticos es lo que el paciente espera obtener. Quien utiliza anteojos y está acostumbrado a una determinada calidad visual puede suponer que el lente de contacto multifocal proporcionará exactamente el mismo desempeño desde el primer momento. Sin embargo, la visión multifocal implica un proceso de adaptación que debe explicarse desde la consulta.

Por eso, además de realizar una anamnesis completa, es conveniente conocer cuáles son las prioridades del paciente: ¿necesita especialmente una buena visión lejana?, ¿utiliza dispositivos digitales durante muchas horas?, ¿lee con frecuencia?, ¿practica deporte?, ¿conduce de noche?, ¿busca utilizar lentes de contacto todo el día o únicamente en determinadas actividades?

Estas respuestas ayudan a establecer objetivos realistas y a seleccionar una alternativa acorde con sus requerimientos.

El resultado no se define en los primeros minutos

La primera impresión después de colocar el lente no siempre determina el resultado final de la adaptación.

Tras la inserción puede esperarse aproximadamente 20 a 30 minutos antes de realizar una primera evaluación de la agudeza visual. De acuerdo con la respuesta y con la guía específica del producto utilizado, posteriormente pueden programarse controles para valorar el desempeño en visión lejana, intermedia y próxima, así como el comportamiento del lente y el estado de la superficie ocular. 

El seguimiento permite observar cómo evoluciona la adaptación y realizar modificaciones cuando sean necesarias. También evita descartar demasiado pronto una alternativa simplemente porque el paciente no obtuvo el máximo desempeño visual durante la primera prueba.

Cada diseño dispone de parámetros y recomendaciones particulares, por lo que conocer y seguir las guías de adaptación del fabricante forma parte del proceso.

Más que sustituir los anteojos

Los lentes de contacto multifocales tampoco tienen que plantearse como una elección excluyente frente a los anteojos. El uso dual permite que el paciente disponga de diferentes opciones según el momento y la actividad. Puede utilizar anteojos durante parte de su rutina y recurrir a los lentes de contacto para practicar deporte, asistir a eventos sociales, utilizar gafas de sol sin prescripción o realizar otras actividades en las que valore una mayor libertad respecto a la montura.

Este enfoque amplía la conversación: la pregunta deja de ser únicamente si el paciente quiere reemplazar sus anteojos y pasa a considerar en qué situaciones los lentes de contacto podrían aportarle una alternativa útil.

La oportunidad comienza con la recomendación

Muchos pacientes présbitas llegan a consulta pensando únicamente en renovar sus anteojos. Si el profesional no menciona otras posibilidades, es probable que nunca sepan que podrían ser candidatos a lentes de contacto multifocales.

Por eso, además del conocimiento técnico, la recomendación se convierte en una herramienta importante. Presentar la alternativa, explicar sus alcances y limitaciones, permitir que el paciente la experimente cuando sea posible y acompañarlo durante el proceso puede favorecer tanto la adaptación como la continuidad de uso.

Los materiales, diseños y opciones disponibles actualmente permiten abordar perfiles de pacientes cada vez más diversos. El reto consiste en identificar al candidato, conocer sus necesidades, manejar sus expectativas y no descartar la multifocalidad antes de explorarla.

Referencia

1. Markoulli M, Fricke TR, Arvind A, Frick KD, Hart KM, Joshi MR, et al. BCLA CLEAR Presbyopia: Epidemiology and impact. Cont Lens Anterior Eye. 2024;47(4):102157. doi:10.1016/j.clae.2024.102157.

Este artículo fue elaborado a partir del programa “Multifocalidad en lentes de contacto”, con la participación de la Dra. Jessica Herrera, en el que se abordaron la población présbita, la selección de candidatos, los diseños multifocales, la visión simultánea, el proceso de adaptación y las oportunidades de recomendación en la consulta. 

Mira el programa completo aquí:

 

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