La contactología está cambiando de la mano de pacientes que buscan comodidad, practicidad, salud ocular y soluciones más acordes con su estilo de vida. En ese proceso evolucionan los materiales, los diseños, las modalidades de uso, las prioridades clínicas y la manera de acompañar al usuario.
Esa transformación también se refleja en el comportamiento del sector. Contact Lenses 2025, un análisis sobre el mercado y la práctica clínica, estima que el mercado global de lentes de contacto alcanzó un valor cercano a los 12.000 millones de dólares y registró un crecimiento aproximado del 4 % interanual. Aunque la expansión fue menos pronunciada que la del año anterior, la cifra confirma que la contactología continúa avanzando, impulsada por nuevas demandas clínicas, hábitos de uso en evolución y segmentos con capacidad de sostenerse en el tiempo.
¿Qué población mueve los lentes de contacto?
Parte de esa lógica se entiende mejor cuando se mira al usuario. El informe International Contact Lens Prescribing in 2025, resultado de un seguimiento internacional desarrollado durante más de 25 años, analizó 11.246 adaptaciones reportadas en 24 mercados. A partir de esos datos, se identificó que, en 2025 la edad promedio de adaptación fue de 34,7 años y que cerca de dos tercios de los usuarios fueron mujeres. También se identificó que el 35 % de los pacientes correspondió a nuevas adaptaciones y que el 90 % fue adaptado para uso de tiempo completo, es decir, al menos cuatro días por semana. En general, los lentes rígidos se asocian con pacientes de mayor edad.
El estudio también muestra que la edad de los pacientes nuevos ha permanecido relativamente estable a lo largo del tiempo, mientras que la de los pacientes en readaptación ha aumentado progresivamente. Esto permite perfilar con mayor claridad a la población que hoy impulsa el mercado de los lentes de contacto.
La base del mercado sigue estando en los lentes blandos
Los lentes blandos continúan siendo la categoría dominante a nivel internacional. De acuerdo con el informe de prescripción, representan el 88 % de las adaptaciones reportadas, mientras que los lentes corneales y esclerales rígidos de diseño estándar constituyen el 10 % y la ortoqueratología, el 2 %. Dentro de esta base, uno de los cambios más evidentes ha sido la consolidación del hidrogel de silicona, que se ha fortalecido como uno de los materiales más relevantes de la práctica contemporánea. De hecho, este material representó el 78 % de las adaptaciones de lentes blandos en 2025. No se trata de una innovación aislada, sino de una evolución dentro de modalidades ya instaladas y ampliamente utilizadas.
Durante su presentación en Franja 2025, Jacinto Santodomingo señaló que, con base en la trayectoria histórica del Consorcio Internacional de Encuestas sobre Prescripción de Lentes de Contacto, América Latina muestra un patrón distinto al promedio global: adapta más lentes rígidos, menos lentes de descarte diario y más lentes blandos de reemplazo programado. También indicó que la base histórica ya reúne cerca de 11.000 adaptaciones procedentes de la región y que, en países como México y Colombia, menos del 10 % de las adaptaciones de lentes de contacto blandos corresponde a lentes de descarte diario. A ello se suma una mayor tendencia regional a adaptar lentes en mujeres y en pacientes más jóvenes frente a mercados más maduros.
El reemplazo programado sigue teniendo peso
Dentro del panorama actual, el reemplazo programado, especialmente mensual, conserva un lugar importante en el mercado. El informe International Contact Lens Prescribing in 2025 muestra que, dentro de los lentes blandos, los de reemplazo mensual concentraron el 29 % y fueron la modalidad de reemplazo más prescrita.
En ese contexto, las soluciones de limpieza y desinfección mantienen un papel central en la experiencia de uso. Los datos internacionales muestran que las soluciones multipropósito son las más utilizadas, aunque también se observa un crecimiento en los sistemas con peróxido. Esto confirma que el mantenimiento sigue siendo un componente relevante mientras el reemplazo programado conserva un peso real en el mercado.
El descarte diario gana terreno
A partir de esa base, el descarte diario aparece como una de las modalidades que más se ha fortalecido. Contact Lenses 2025 muestra que esta frecuencia de reemplazo sigue liderando en las distintas fuentes consultadas, con rangos de 43 % a 59 %, por encima de la categoría mensual, que se ubica entre 28 % y 35 %. Su crecimiento responde a razones muy concretas: practicidad, facilidad de uso, menor dependencia del mantenimiento cotidiano y una percepción más cómoda e higiénica para muchos usuarios. En los mercados más maduros, esta categoría sigue ganando protagonismo como respuesta a estilos de vida que priorizan soluciones más simples y rápidas. En América Latina su adopción todavía avanza a otro ritmo.
Astigmatismo y presbicia: necesidades que sostienen la demanda
Otra parte importante de esta transformación se entiende desde las necesidades visuales más frecuentes. La distribución por diseños muestra que aproximadamente el 44 % de las adaptaciones blandas correspondió a lentes esféricos, el 33 % a lentes tóricos, el 19 % a multifocales y el 3 % a lentes cosméticos. Estos datos evidencian que categorías como los tóricos y los multifocales ya no ocupan un lugar marginal, sino que responden a condiciones ampliamente presentes en la población, como el astigmatismo y la presbicia.
En el caso del astigmatismo, su alta frecuencia y su posible coexistencia con la presbicia explican el fortalecimiento de los lentes blandos tóricos. Hoy esta categoría cuenta con diseños más evolucionados, mayor disponibilidad de parámetros y una mejor respuesta clínica, lo que la convierte en uno de los segmentos que sostiene la demanda de manera consistente.
Algo similar ocurre con los multifocales. Su peso está ligado al envejecimiento poblacional, la longevidad y el hecho de que cada vez más personas llegan a la presbicia sin querer abandonar el uso de lentes de contacto. Esto ha hecho que los multifocales se afiancen como una categoría cada vez más visible dentro de una práctica más segmentada y orientada a diferentes etapas de la vida.
La superficie ocular cambia la conversación
La superficie ocular también ha ganado un lugar más claro dentro de la contactología actual. No se trata solo de ojo seco, sino de un campo más amplio que incluye estabilidad lagrimal, alergias, inflamación y otras condiciones que influyen en la tolerancia, la comodidad y la continuidad del uso de lentes de contacto. Esto refleja una práctica que ya no se mide solo por corrección visual, sino también por estabilidad, confort y sostenibilidad del uso.
En ese contexto, el ojo seco merece una mención especial. Durante mucho tiempo se abordó como una limitación para el uso de lentes de contacto; hoy, la mirada es más amplia. La lubricación, los tratamientos complementarios y una comprensión más integral de la película lagrimal permiten manejar estos casos con mayor criterio y sostener el uso en pacientes que antes se consideraban más difíciles.
Lentes especiales en un mercado más segmentado
Dentro del panorama general, los lentes especiales tienen menor peso en volumen, pero un alto valor clínico. Esclerales, ortoqueratología, híbridos y otros diseños personalizados responden a casos específicos y exigen mayor experticia profesional. Aun así, Contact Lenses 2025 ubica a los esclerales como la categoría de especialidad con mayor potencial de crecimiento para 2026.
La ortoqueratología conserva una importancia estratégica por su relación con el control de la miopía. Aunque ocupa un espacio menor frente a otras modalidades, sigue siendo relevante en las estrategias para frenar la progresión miópica en niños y adolescentes. Según Contact Lenses 2025, entre quienes realizan control de miopía con lentes de contacto, el 80 % utiliza multifocales blandos y el 20 % ortoqueratología.
Una evolución que va de lo masivo a lo especializado
Lo que muestran estos análisis es una contactología que se transforma desde una lógica escalonada. Primero, se consolidan los lentes blandos, el hidrogel de silicona y el peso del reemplazo programado; luego se fortalecen el mantenimiento y el descarte diario como respuestas a distintos hábitos de uso; después ganan importancia categorías ligadas a necesidades frecuentes, como el astigmatismo y la presbicia; y, finalmente, se afianzan la superficie ocular, el control de la miopía y los lentes especiales.
Los lentes de contacto han ampliado sus posibilidades en materiales, reemplazo, diseño y mantenimiento, pero su resultado sigue dependiendo de una adaptación cuidadosa, una evaluación integral y una orientación profesional adecuada para cada usuario.
Referencias
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Morgan PB, Woods CA, Tranoudis IG, Efron N, Jones L, Dumbleton K, et al. International Contact Lens Prescribing in 2025. Contact Lens Spectrum. Enero-febrero de 2026. Disponible en:
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Nichols JJ. Contact Lenses 2025. Contact Lens Spectrum. Enero-febrero de 2026. Disponible en:



