Durante tres días, Quito se convirtió en punto de encuentro para profesionales, docentes, estudiantes, especialistas e industria de la salud visual. Del 20 al 22 de agosto se realizó el XII Congreso Nacional y XI Congreso Internacional de Optometría, una edición que integró por primera vez al Simposio Internacional de Lentes de Contacto, SIILC, y amplió así la programación académica a tres jornadas consecutivas.
El encuentro, organizado por el Colegio de Optometristas de Pichincha, se llevó a cabo en el Centro de Convenciones Metropolitano de Quito y reunió contenidos de contactología, optometría clínica, superficie ocular, pediatría, baja visión, cirugía refractiva, prótesis oculares, tecnología y otras áreas relacionadas con la práctica profesional. La estructura del congreso permitió combinar conferencias magistrales, talleres, actividades académicas especializadas y una muestra comercial con participación de empresas del sector.
La integración del SIILC marcó una de las principales novedades de esta edición. Mientras el primer día estuvo concentrado en lentes de contacto y nuevas tecnologías optométricas, las jornadas siguientes ampliaron la discusión hacia la práctica clínica, el diagnóstico y las tendencias que están transformando la atención visual. La agenda oficial contempló también temas como imágenes diagnósticas, glaucoma, retina, optometría pediátrica, evaluación visual en adultos mayores, inteligencia artificial, teleoptometría, terapia visual y control de la miopía progresiva.
Especialistas de distintos países en una misma agenda
La participación internacional fue uno de los componentes centrales del encuentro. Durante la segunda jornada, Santiago Real, presidente del Colegio de Optometristas de Pichincha, destacó la presencia de conferencistas procedentes de Colombia, Puerto Rico, España, Argentina y Ecuador, junto con representantes de otras naciones latinoamericanas que hicieron parte de la programación general.
Entre las conferencias de ese día estuvieron las de Johanna Garzón y Luz Esperanza González, de Colombia, así como la participación de Edgar Dávila, de Puerto Rico, y Begoña Diez González, de España. La programación incluyó además intervenciones de profesionales ecuatorianos como Juan Pablo Chacón y Graciela Benalcázar.
“Tuvimos en la mañana conferencias magistrales con la doctora Johanna Garzón y la doctora Luz Esperanza González. Siguen las charlas con el doctor Edgar Dávila de Puerto Rico y la doctora Begoña Diez González de España”, relató Real durante el desarrollo del congreso.
La agenda también incorporó contenidos especializados en cirugía refractiva, optometría pediátrica y prótesis oculares. En este último campo participó Roberto Navarro, de Argentina, vinculado con IPEC, mientras que especialistas ecuatorianos aportaron una mirada local sobre diferentes áreas clínicas.
La programación previamente anunciada había contemplado además la presencia de profesionales como Andrés Solórzano y Pilar Oviedo, de Colombia; Martín Gallegos, de México; Suelen Abril y Ángel Macedo, de Perú; y Marlene Chávez, de Paraguay, entre otros expertos de la región.
Talleres y discusión con oftalmólogos
Además de las conferencias, el encuentro reservó espacios para actividades prácticas y discusión interdisciplinaria. Real destacó particularmente un taller desarrollado con cuatro oftalmólogos ecuatorianos, pensado para acercar a los asistentes a situaciones de la práctica clínica y favorecer el intercambio entre optometría y oftalmología.
Este componente respondió a uno de los objetivos que la organización había planteado antes del congreso: ofrecer contenidos que los profesionales pudieran trasladar posteriormente a su consulta. Más que concentrar la programación únicamente en exposiciones teóricas, la propuesta buscó integrar talleres, análisis clínico y discusión entre distintas áreas de la salud visual.
La presencia de oftalmólogos dentro de un encuentro organizado desde la optometría también reflejó una apuesta por el trabajo interdisciplinario. Diagnóstico, superficie ocular, patología, cirugía refractiva y manejo de pacientes requieren cada vez más espacios de comunicación entre diferentes profesionales, especialmente cuando las nuevas tecnologías amplían las posibilidades de evaluación y seguimiento.
La industria acompañó la actualización académica
La muestra comercial tuvo igualmente un papel visible durante las tres jornadas. Empresas de la industria óptica y de salud visual participaron con tecnologías, productos, equipos y actividades dirigidas a los asistentes.
“Tenemos presencia de todas las casas comerciales. Nos han obsequiado productos, equipos y becas”, señaló Real, quien destacó la respuesta obtenida por los espacios comerciales durante el segundo día.
La participación de la industria complementó una agenda en la que tecnología y práctica clínica estuvieron estrechamente relacionadas. El encuentro permitió que profesionales conocieran novedades disponibles para consulta y laboratorio, mientras las empresas tuvieron un espacio de contacto directo con optómetras, oftalmólogos, estudiantes y otros actores del sector.
Esta convergencia entre academia e industria había sido uno de los ejes planteados desde la organización del congreso. El sitio oficial definió el encuentro como un espacio destinado tanto a la actualización científica como a la integración de nuevas tecnologías aplicadas al cuidado visual.
Una apuesta por el crecimiento de la optometría ecuatoriana
Más allá de la agenda científica, el congreso representó para el Colegio de Optometristas de Pichincha una oportunidad para fortalecer la educación continua y proyectar la optometría ecuatoriana dentro del escenario latinoamericano.
“Colegas de Ecuador, es el momento de que la salud visual crezca”, expresó Real durante la jornada, al referirse a la importancia de mantener estos espacios de intercambio entre profesionales, academia e industria.
La realización del encuentro en Quito continuó además el modelo itinerante del Congreso Nacional de Optometría en Ecuador. La edición anterior se había realizado en Manta y, según había explicado previamente el presidente del Colegio, la sede cambia cada año con la participación de los diferentes colegios provinciales.
La incorporación del SIILC permitió que esta edición reuniera en un solo escenario contenidos que anteriormente se desarrollaban en encuentros separados. El resultado fue una programación que recorrió desde la adaptación de lentes de contacto y la superficie ocular hasta inteligencia artificial, pediatría, baja visión, cirugía refractiva y nuevas tecnologías.
Con el cierre de las tres jornadas, el XII Congreso Nacional y XI Congreso Internacional de Optometría dejó una fotografía del momento que vive la profesión en Ecuador: mayor intercambio regional, una agenda cada vez más diversa y una relación creciente entre formación académica, práctica clínica e innovación tecnológica.



