Que el paciente vea mejor no siempre significa que se hayan encontrado las soluciones que mejor responden a sus necesidades visuales, hábitos y estilo de vida.
Por eso, la consulta puede ir más allá de corregir la visión. Explorar sus actividades, preferencias y necesidades permite identificar distintas alternativas y presentarlas de manera personalizada. Si esa conversación no ocurre, el paciente difícilmente podrá considerar opciones que podrían ajustarse a diferentes momentos de su vida.
Entre estas alternativas están los lentes de contacto que, lejos de competir con los anteojos, pueden complementarlos y adaptarse a diferentes momentos de la vida cotidiana. Entonces, ¿por qué plantear la conversación como si hubiera que elegir entre unos u otros?
Esta pregunta está en el centro de la campaña “Mejora tu vida con lentes de contacto”: anteojos y lentes de contacto pueden formar parte de una misma recomendación y responder a diferentes momentos de la vida del paciente.
La recomendación puede comenzar antes de que el paciente pregunte
No todos los pacientes llegan a consulta pensando en usar lentes de contacto. Algunos ni siquiera saben que podrían ser una opción para ellos; otros llevan años utilizando anteojos sin haber considerado una alternativa diferente, y también están quienes los asocian únicamente con ciertas edades, actividades o necesidades visuales.
Aquí el profesional tiene un papel decisivo. Más que esperar a que el paciente pregunte, la consulta puede convertirse en el espacio para identificar su estilo de vida, actividades, expectativas y necesidades, y presentarle las opciones que podrían ajustarse a ellas.
La conversación puede comenzar con una pregunta diferente:
“Además de sus anteojos, ¿le gustaría conocer otra alternativa para algunos momentos de su vida?”
No se trata de convencer a todos los pacientes de utilizar lentes de contacto. Se trata de presentar las alternativas disponibles para que puedan tomar una decisión informada junto con el profesional.
Anteojos y lentes de contacto: una relación complementaria
Durante mucho tiempo, la conversación pudo plantearse como una elección: anteojos o lentes de contacto. El concepto de uso dual propone algo diferente. Un mismo paciente puede beneficiarse de ambas soluciones y utilizarlas de acuerdo con sus actividades, preferencias y necesidades.
Así, alguien puede utilizar anteojos durante buena parte de su jornada y elegir lentes de contacto para hacer ejercicio. Otra persona puede preferirlos para determinadas actividades sociales, mientras conserva sus anteojos como parte habitual de su imagen. También puede ocurrir que las necesidades cambien con la edad, el trabajo o el estilo de vida.
La solución deja entonces de construirse únicamente alrededor de una prescripción y comienza a considerar también cómo vive esa persona.
Una relación que continúa después de la adaptación
La adaptación tampoco termina cuando el paciente recibe sus lentes.
Evaluar la respuesta visual, revisar el confort, observar la superficie ocular, acompañar los hábitos de uso y realizar los controles correspondientes forman parte del seguimiento profesional.
Este contacto periódico puede fortalecer algo particularmente importante: la relación entre el paciente y su profesional de la salud visual.
El usuario vuelve, conversa sobre sus necesidades, recibe orientación y encuentra un espacio donde puede plantear nuevas inquietudes.
Y esa relación puede generar otras posibilidades. Con el tiempo pueden aparecer nuevas necesidades visuales, un cambio de anteojos, unas gafas de sol, otra alternativa de corrección o incluso la recomendación del profesional a familiares y conocidos.
Es aquí donde la fidelización, la recompra y la recomendación aparecen como consecuencia de una relación profesional más cercana y sostenida.
El valor también está en el conocimiento profesional
Existe además una preocupación frecuente dentro de la práctica: al comparar únicamente productos, una montura y unos lentes oftálmicos pueden parecer económicamente más atractivos que una caja de lentes de contacto, especialmente en un mercado donde estos últimos también pueden conseguirse a través de otros canales.
Pero esa comparación deja por fuera una parte fundamental de la ecuación.
La práctica con lentes de contacto involucra evaluación, adaptación, educación, controles y seguimiento, actividades en las que el conocimiento clínico del profesional tiene un valor propio.
Por ello, la oportunidad no debería analizarse únicamente desde el margen de un producto, sino también desde el valor de los servicios profesionales y de la relación que se construye con el paciente.
No se trata de sustituir los anteojos ni de enfrentar unas soluciones con otras.
Se trata de ampliar la propuesta.
Diferentes pacientes, diferentes posibilidades
Precisamente por eso, desde marzo de 2026 la campaña “Mejora tu vida con lentes de contacto” ha recorrido diferentes aspectos de la práctica con lentes de contacto blandos.
La propuesta comenzó con estrategias para incrementar su recomendación y adaptación y continuó con la segmentación de pacientes, reconociendo que las necesidades y motivaciones cambian durante las diferentes etapas de la vida.
A lo largo de la campaña se han abordado las particularidades de los usuarios de 0 a 25 años, de 25 a 45 años y mayores de 45 años, además de temas como el uso dual de anteojos y lentes de contacto y las estrategias de comunicación con el paciente.
Cada temática incluye contenidos, materiales de consulta y webinars con profesionales especializados que comparten experiencias y perspectivas alrededor de la contactología.
Una campaña para explorar y llevar a la práctica
Todos estos contenidos permanecen disponibles en la landing de la campaña. Esto permite que quienes no la han seguido desde el comienzo puedan ingresar ahora, elegir el tema que más se relacione con su práctica y posteriormente recorrer los demás contenidos. También permite volver sobre webinars y materiales publicados meses atrás que continúan siendo útiles para la consulta.
Quizá el punto de partida no sea preguntarse cuántos pacientes están solicitando lentes de contacto.
Quizá sea preguntarse:
¿A cuántos pacientes todavía no les hemos contado que tienen esa posibilidad?
La campaña continuará creciendo durante los próximos meses con nuevos temas y recursos para acompañar esa conversación.
Porque incorporar los lentes de contacto a la práctica no significa escogerlos por encima de los anteojos.
Significa ampliar las opciones del paciente, personalizar la recomendación y fortalecer el papel del profesional en cada etapa de su experiencia visual.
Conoce la campaña “Mejora tu vida con lentes de contacto”, explora los temas, consulta los webinars y encuentra los recursos disponibles en campanalc.grupofranja.net



