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Demodicosis ocular, una condición compleja

Martín Edisson Giraldo Mendivelso. Optómetra ULS, Magíster en Ciencias de la Visión. ULS. Especialista en Segmento Anterior y Lentes de Contacto USTA, Fellow IACLE. Profesor Universidad CES, Medellín. [email protected].

Entre las enfermedades de superficie ocular, cada vez se habla más sobre la blefaritis por Demodex (BD). Este ácaro, en condiciones normales, puede desempeñar un papel como limpiador de pestañas y zonas cercanas a las glándulas de Meibomio, ya que se nutre de bacterias y puede contribuir a la regulación del sistema inmune. Sin embargo, cuando existe una proliferación fuera de control, se habla de demodicosis, condición que, en casos severos, se ha asociado con leucemia, VIH o insuficiencia renal crónica en etapa terminal. (1,2)

En humanos, las dos especies más relacionadas con la blefaritis por Demodex son Demodex folliculorum (DF) y Demodex brevis (DB). El DF se aloja principalmente en la lámina anterior del párpado, en los folículos pilosos de las pestañas, y se considera más contagioso. El DB, por su parte, habita en las glándulas de Meibomio y se ha relacionado con la disfunción de estas glándulas (DGM). Aunque la infestación por Demodex puede presentarse en diferentes edades, se ha identificado un incremento durante la pubertad, etapa en la que aumenta la secreción de las glándulas sebáceas. (1)

Demodex es un ácaro ectoparásito que habita en las unidades pilosebáceas. Su presencia puede ser comensal; sin embargo, cuando aumenta su proliferación, sus restos, productos metabólicos y acción mecánica pueden favorecer inflamación, obstrucción glandular y alteraciones del borde palpebral. Los párpados constituyen un sitio favorable para su supervivencia por la presencia de células cutáneas muertas y sebo. (1)

En la exploración rutinaria del paciente, la observación rigurosa de las pestañas es fundamental. La presencia de caspa cilíndrica (CC) orienta la sospecha clínica y puede complementarse con la extracción de pestañas para observación microscópica. Para ello, se recomienda cubrir la pestaña con solución salina y, en casos de CC compacta, utilizar alcohol al 100 % o fluoresceína al 0,25 % para facilitar la migración de los ácaros hacia una mejor zona de observación. (1) Ver Figura 1.

Figura 1. a. Se observa la caspa cilíndrica característica del Demodex. b. Formación del manguito típico en la base de la pestaña. (1)

Otra forma de evaluación clínica consiste en rotar la pestaña sobre su propio eje o realizar tracción lateral en aquellas que presentan CC. Con estos movimientos puede observarse la emergencia de las colas de los ácaros desde el folículo. Esta técnica representa una alternativa menos invasiva cuando no es posible extraer pestañas. (1)

Desde el punto de vista fisiopatológico, Demodex puede alterar la superficie ocular por varios mecanismos: daño mecánico sobre el folículo y el borde palpebral, obstrucción de los conductos sebáceos, acumulación de restos del ácaro, reacción inflamatoria tipo cuerpo extraño y transporte de bacterias. Estos procesos favorecen hiperqueratinización, inflamación perifolicular, caída o mala orientación de las pestañas, disfunción de glándulas de Meibomio y mayor riesgo de blefaroconjuntivitis o queratitis. (1)

En la patogenia de la blefaritis por Demodex también se han descrito fenómenos de disbiosis bacteriana. Los ácaros pueden actuar como vectores al transportar bacterias como Streptococcus y Staphylococcus en su superficie, o Bacillus oleronius en su intestino. Esto puede estimular la producción de antígenos y activar la respuesta inmune ocular. Además, se ha descrito sobreexpresión de citocinas proinflamatorias como IL-1β e IL-17, junto con aumento de la metaloproteinasa de matriz 9 (MMP-9), mecanismo que puede contribuir a la ruptura de la barrera epitelial. (1)

Clínicamente, el prurito es uno de los síntomas característicos de la infestación por Demodex, especialmente cuando aparece durante la noche o temprano en la mañana, a diferencia del prurito alérgico, que suele predominar durante el día. También pueden presentarse resequedad, hiperemia, ardor, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño y visión fluctuante. La identificación de caspa cilíndrica o collaretes en la base de las pestañas es un hallazgo clave para orientar el diagnóstico. (1)

Es importante diferenciar la CC asociada a Demodex de los collaretes vinculados con estafilococos. Estos últimos suelen ser de color amarillo dorado, de apariencia escamosa y se ubican de manera distal en la pestaña. En cambio, los detritos cilíndricos asociados a Demodex, también denominados collaretes, se localizan en la base del folículo y permanecen allí incluso con el crecimiento de la pestaña. (1)

Severidad de los collaretes

Grado 0: 0 a 2 pestañas con collaretes.

Grado 1: 3 a 10 pestañas afectadas.

Grado 2: más de 10 pestañas, pero menos de un tercio.

Grado 3: entre un tercio y menos de dos tercios.

Grado 4: dos tercios o más de las pestañas con collaretes. (3)

El papel patogénico atribuido a Demodex también ha llevado a considerar su influencia en la DGM. La obstrucción mecánica de los orificios glandulares, la acumulación de restos del ácaro y la reacción inflamatoria tipo cuerpo extraño pueden contribuir a cambios microestructurales en las glándulas de Meibomio. En el caso del DB, se ha descrito su relación con meibum de mala calidad, inestabilidad de la película lagrimal, orzuelos crónicos y chalaziones. (1,3)

Otro aspecto relevante es el compromiso corneal. Se ha encontrado asociación entre DB y queratitis por Demodex, posiblemente por su cercanía con la córnea y su capacidad de desencadenar inflamación. Incluso, se han reportado casos de queratitis severa que pueden confundirse con queratitis herpética; por ello, una señal de alerta aparece cuando la terapia antiviral no funciona. (1)

La infestación por Demodex también se ha asociado con vascularización corneal. Esta podría relacionarse con la dispersión de mediadores químicos secretados por el ácaro sobre la superficie corneal durante el parpadeo. Asimismo, se ha sugerido una posible relación con ectasia corneal, mediada por el frotamiento palpebral secundario al prurito. (1)

En cuanto a las condiciones sistémicas y dermatológicas asociadas, la inmunosupresión, el VIH, la diabetes no controlada y enfermedades como rosácea, dermatitis seborreica, acné vulgar, carcinoma basocelular y carcinoma sebáceo pueden favorecer la proliferación del ácaro o intensificar la respuesta inflamatoria. En el caso de la rosácea, Chatterjee y colaboradores (2025) afirman que esta enfermedad aumenta nueve veces la probabilidad de presentar manifestaciones asociadas a Demodex, especialmente en los tipos eritematotelangiectásico y papulopustuloso. (1)

Todo lo anterior muestra un panorama complejo de las posibles alteraciones en la salud ocular asociadas con Demodex. En este sentido, la valoración oportuna y el tratamiento adecuado pueden ayudar a prevenir desenlaces como blefaroconjuntivitis, disfunción de glándulas de Meibomio y queratitis por demodicosis.

Referencias

  1. Chatterjee S, Gupta J, Srinivas SP, Rao SK. Demodex and the eye – A review. Vol. 73, Indian Journal of Ophthalmology. Wolters Kluwer Medknow Publications; 2025. p. 10–8.

  2. Sharma N, Martin E, Pearce EI, Hagan S. A Delphi approach to establishing consensus on best practice for the diagnosis and treatment of Demodex blepharitis. Contact Lens and Anterior Eye. 1 de febrero de 2024;47(1).

  3. Martínez-Pulgarín DF, Ávila MY, Rodríguez-Morales AJ. Interventions for Demodex blepharitis and their effectiveness: A systematic review and meta-analysis. Contact Lens and Anterior Eye. 1 de diciembre de 2021;44(6).

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