La Clínica de Optometría de la Universidad de La Salle presentó, el 20 de agosto, la nueva imagen de su Óptica de los Niños, un espacio renovado para brindar a la población infantil una experiencia de atención visual más cercana, amable y adaptada a sus necesidades.
La jornada contó con la participación de niños del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y de la Secretaría Distrital de Integración Social, quienes fueron protagonistas de la presentación y conocieron el nuevo espacio creado especialmente para ellos.
También estuvieron presentes el rector de la Universidad de La Salle, hermano José Alexander Santafé; el vicerrector académico, Milton Molano Camargo; el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud, Dr. Juan Carlos Morales, así como directivos, docentes, colaboradores y miembros de la comunidad académica de la Clínica de Optometría.
Algunos momentos de la presentación de la renovada Óptica de los Niños.
Marcela Contreras, directora de la Clínica de Optometría de la Universidad de La Salle, destacó que la transformación busca ir más allá de una renovación estética y refleja una manera de entender la atención en salud visual centrada en las personas.
“Queremos que cuando lleguen a nuestra Clínica encuentren un lugar amable, alegre, cercano y pensado especialmente para ellos; un espacio en el que cuidar su salud visual también pueda convertirse en una experiencia positiva, tranquila y especial”, expresó.
Un espacio pensado para los niños
La nueva imagen de la Óptica de los Niños responde al propósito de generar un entorno en el que los pacientes más pequeños puedan sentirse cómodos, acogidos y seguros durante su experiencia de atención.
De acuerdo con Contreras, esta renovación representa la intención de poner a las personas en el centro, reconocer sus necesidades particulares y continuar transformando los servicios para ofrecer experiencias más humanas, cercanas y de calidad.
“Hoy renovamos un espacio, pero, sobre todo, renovamos nuestro compromiso con cada niño que pone en nuestras manos el cuidado de su salud visual”, señaló.
La presencia de los niños durante la jornada permitió, además, dar sentido al propósito de la iniciativa: acercar el cuidado visual a la población infantil desde un entorno que combine atención profesional, tecnología, calidad y una experiencia positiva.
Una alianza para transformar la experiencia de atención
La renovación fue posible con el apoyo de GILDI, empresa aliada de la Clínica de Optometría, que participó en el desarrollo del proyecto.
Contreras agradeció el acompañamiento de la compañía y resaltó el valor de construir alianzas capaces de traducirse en acciones concretas para el bienestar de los pacientes.
“Las alianzas cobran verdadero valor cuando se convierten en acciones concretas que benefician a las personas, y hoy este espacio es una muestra de lo que podemos lograr cuando la academia, las instituciones y las organizaciones trabajan alrededor de un mismo propósito”, afirmó.
La participación del ICBF y de la Secretaría Distrital de Integración Social también puso de manifiesto la importancia de articular esfuerzos entre diferentes actores para favorecer el bienestar y la salud visual de niños y familias.
Una celebración en los 60 años de Optometría en La Salle
La presentación de la renovada Óptica de los Niños se realizó en un año especialmente significativo para la Universidad de La Salle, en el marco de la celebración de los 60 años de su Programa de Optometría.
Para la institución, esta trayectoria representa seis décadas de formación, servicio y evolución, pero también el compromiso de continuar desarrollando espacios y modelos de atención que respondan a las necesidades de las nuevas generaciones.
“Sesenta años de historia nos recuerdan todo lo que hemos construido, pero también nos comprometen a seguir evolucionando, innovando y generando espacios que respondan a las necesidades de las nuevas generaciones”, manifestó Contreras.
Con esta renovación, la Clínica de Optometría de la Universidad de La Salle fortalece su apuesta por la salud visual infantil y por una atención que no se limita al componente clínico, sino que reconoce también la importancia del entorno y de la experiencia de los niños y sus familias.
“A nuestros niños, esperamos que disfruten este lugar, que lo sientan suyo y que aquí encuentren siempre profesionales dispuestos a cuidarlos con conocimiento, tecnología, calidad y, especialmente, con mucho cariño”, concluyó la directora.



