La realidad virtual empieza a ocupar nuevos espacios dentro de la evaluación visual. Desde Argentina, OPHTA VR desarrolla una solución portátil que reúne en un solo dispositivo cuatro pruebas de uso habitual y permite completar el proceso en aproximadamente diez minutos.
Lourdes, ejecutiva de ventas de la compañía, explicó que el sistema funciona mediante un casco de realidad virtual de cerca de 500 gramos. En él pueden realizarse pruebas de visión macular, visión cromática, agudeza visual y campo visual en modalidad de tamizaje.
La propuesta busca concentrar procedimientos que habitualmente requieren distintos momentos o recursos dentro de una experiencia guiada. Una vez finalizadas las pruebas, la información obtenida puede ser revisada por el profesional para valorar el estado visual del paciente y definir si requiere una evaluación adicional.
“Estamos presentando la oportunidad de que un paciente pueda realizarse cuatro pruebas rutinarias en un solo casco portátil y que, en diez minutos, ya se cuente con información sobre cómo se encuentra su salud visual”, explicó Lourdes.
Portabilidad para ampliar los escenarios de evaluación
Una de las características señaladas por la empresa es la portabilidad del equipo. Su peso y tamaño permiten trasladarlo a diferentes entornos, lo que abre posibilidades de uso fuera de los espacios clínicos convencionales y en actividades donde sea necesario realizar evaluaciones visuales iniciales.
El campo visual incluido funciona en modalidad de screening o tamizaje. Esto significa que está orientado a identificar hallazgos que puedan indicar la necesidad de estudios clínicos complementarios, sin sustituir la valoración ni el criterio del profesional de la salud visual.
La integración de las cuatro pruebas también busca simplificar el recorrido del paciente. En lugar de interactuar con distintos dispositivos, el usuario sigue las instrucciones dentro del entorno virtual mientras el sistema recopila la información correspondiente a cada examen.
Tecnología aplicada a pruebas rutinarias
OPHTA VR plantea el casco como una herramienta de apoyo para automatizar controles visuales y facilitar la recopilación de resultados. La propuesta combina realidad virtual, portabilidad y una experiencia guiada con el propósito de incorporar tecnología a procedimientos rutinarios de evaluación.
La herramienta se suma a una tendencia de desarrollo de soluciones digitales que buscan ampliar el acceso a pruebas visuales y facilitar procesos de tamizaje en diferentes poblaciones. Su uso, sin embargo, mantiene al profesional como responsable de interpretar los resultados y determinar la conducta indicada para cada paciente.
La información sobre el sistema y sus pruebas está disponible en su página web www.ophta-vr.com.ar, y en su perfil de Instagram @ophtavr.



