
Por Javier Oviedo, OD.
Nunca el ser humano había observado tanto su propio rostro. Las videollamadas, las redes sociales, las reuniones virtuales, las fotografías permanentes, los videos cortos y la exposición digital han convertido el rostro en el principal escenario de comunicación, identidad y percepción personal.
¡Estamos viviendo la explosión cultural del rostro!
Cortes y colores de cabello irreverentes, aretes, piercings, tatuajes y nuevas formas de expresión hacen parte de una transformación social que involucra a todas las generaciones. Incluso muchos hombres han comenzado a explorar cambios estéticos que antes parecían exclusivos del universo femenino.
El rostro dejó de ser únicamente una parte física del cuerpo. Ahora es una declaración de identidad. Y si el consumidor tiene un interés tan profundo por vestir su rostro, transformarlo y utilizarlo como herramienta de expresión emocional y social, ¿Por qué los anteojos no ocupan el lugar protagónico que deberían tener dentro de esta nueva cultura visual?
Es muy interesante, porque al hacer realidad sus aspiraciones, el consumidor está generando miles de millones de dólares cada año en el mercado relacionado con la estética, el cuidado y la imagen facial. La conversación mundial alrededor del rostro está creciendo de manera acelerada. Y justamente allí aparece una de las mayores oportunidades para nuestra comunidad. Porque, en medio de esta transformación cultural, los anteojos dejan de ser, únicamente, salud y visión para convertirse también en una poderosa herramienta de imagen, estilo y expresión individual. ¡Los anteojos son el vestido del rostro!
No existe otro accesorio con tanta capacidad para transformar la apariencia facial y comunicar inteligencia, modernidad, autoridad, sensibilidad, elegancia, rebeldía o creatividad. Los anteojos pueden redefinir completamente la identidad visual de una persona. ¡Pero el consumidor no lo ha descubierto! Así que tenemos un buen reto de comunicación.
Y la gran reflexión para nuestra comunidad es muy clara: ¿Estamos preparados para convertir este cambio cultural en crecimiento para nuestros establecimientos? La respuesta está en la capacitación, en la evolución de nuestra manera de pensar y en la capacidad de generar experiencias más inteligentes para el consumidor. Una comunidad preparada crea una comunidad fuerte; y una comunidad fuerte construye un sector más organizado, abundante y sostenible.

Por eso, en FRANJA VISUAL seguimos creando ediciones especializadas, desarrollando simposios en cada área de nuestra actividad, enviando información diariamente y construyendo espacios de actualización permanente enfocados en estimular el crecimiento de nuestra comunidad.
Las monturas, los lentes oftálmicos, los lentes de contacto, la asesoría de imagen, la tecnología, el color, las formas y el diseño hacen parte natural de la moda, el estilo de vida y la identidad humana. El consumidor ya cambió y nosotros podemos evolucionar con él. Continuar compitiendo únicamente por precio puede parecer el camino más fácil, pero también es el más peligroso para el futuro de nuestros establecimientos.



