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Efectos de la ortoqueratología en la superficie ocular y el parpadeo

La ortoqueratología nocturna se ha consolidado como una de las intervenciones ópticas más eficaces para el manejo de la miopía. Este tratamiento se basa en el uso nocturno de lentes rígidos gas permeables de geometría inversa, diseñados para inducir un remodelado corneal temporal que permite una corrección refractiva funcional durante el día sin necesidad de gafas o lentes de contacto. Además de su efecto correctivo, se ha demostrado su capacidad para ralentizar el crecimiento axial ocular, posicionándose como una herramienta clave dentro de los programas de control de la miopía.

Sin embargo, el uso prolongado de lentes de contacto, incluso cuando se limita al periodo nocturno, ha generado preguntas en relación con su seguridad y su impacto sobre la superficie ocular. Esto se debe a que la interacción mecánica entre el lente y la córnea, la redistribución de fuerzas sobre el epitelio corneal, los cambios en la topografía corneal y la posible alteración del microambiente lagrimal podrían influir en la estabilidad de la película lagrimal, la integridad epitelial y la fisiología palpebral.

En este sentido, el análisis de parámetros objetivos de la superficie ocular, junto con la evaluación del parpadeo y de la morfología glandular, resulta fundamental para comprender el verdadero impacto de la ortoqueratología nocturna más allá de sus beneficios refractivos. Con esta premisa, Feng y colaboradores (2025) realizaron una investigación con el propósito de evaluar el efecto del uso de ortoqueratología nocturna sobre la superficie ocular y los patrones de parpadeo en niños y adolescentes.

El estudio tuvo un diseño de cohorte prospectivo, con un seguimiento de seis meses, e incluyó niños y adolescentes miopes usuarios por primera vez de ortoqueratología nocturna, así como un grupo control que utilizó corrección óptica con gafas. Los participantes tenían entre los 8 y 17 años. El grupo de intervención utilizó lentes rígidos gas permeables de geometría inversa para uso nocturno, mientras que el grupo control mantuvo el uso exclusivo de gafas durante todo el periodo de estudio.

Las evaluaciones clínicas se realizaron antes del inicio del tratamiento y a los 3 y 6 meses de seguimiento, siempre en condiciones estandarizadas. Para garantizar la homogeneidad de las mediciones, los usuarios de ortoqueratología llevaron los lentes la noche previa al examen y todas las pruebas se efectuaron en horario vespertino. La superficie ocular se evaluó mediante parámetros objetivos de la película lagrimal, entre ellos, la altura del menisco lagrimal y el tiempo de ruptura lagrimal no invasivo (NIBUT), obtenidos con topografía corneal asistida por imágenes.

El espesor de la capa lipídica y los patrones de parpadeo, tanto totales como incompletos, se registraron mediante interferometría. Además, se midió el tiempo de ruptura lagrimal con fluoresceína (BUT) y se valoró la integridad epitelial corneal. La morfología de las glándulas de Meibomio se analizó mediante meibografía infrarroja.

Entre los principales resultados, a los seis meses de seguimiento, los pacientes no mostraron diferencias significativas frente al grupo con gafas en parámetros como la altura del menisco lagrimal, el NIBUT, el BUT y el espesor de la capa lipídica. Tampoco se observaron cambios relevantes en la frecuencia total de parpadeo ni en la proporción de parpadeos incompletos. No obstante, sí se registró un aumento significativo de la tinción corneal con fluoresceína, mientras que las tasas de atrofia de las glándulas de Meibomio permanecieron estables y sin diferencias entre los grupos de estudio. Ver Figura 1.

Figura 1. Comparación de glándulas de Meibomio al inicio (A), a los 3 meses (B) y a los 6 meses (C). No se muestra alteración significativa.

Los autores indican que la interpretación clínica de estos hallazgos sugiere que, en población pediátrica y bajo protocolos estrictos de adaptación, higiene y seguimiento, la ortoqueratología nocturna no compromete la estabilidad global de la película lagrimal ni altera los patrones de parpadeo diurno durante el corto plazo. Este resultado es concordante con la idea de que el uso nocturno, con los párpados cerrados, minimiza la interacción mecánica repetitiva entre el párpado y el lente de contacto.

Sin embargo, el incremento de la tinción epitelial corneal constituye un marcador sensible de microestrés mecánico y/o hipóxico relacionado con el contacto y al perfil de presión del lente. Por esta razón, requiere monitoreo constante, ajustes en parámetros del lente de contacto que influyen en el centraje y el movimiento, así como un refuerzo de las rutinas de cuidado para prevenir la progresión hacia alteraciones clínicamente relevantes.

Desde una perspectiva fisiopatológica, los autores indican que la presencia de tinción corneal aumentada, con NIBUT y BUT inalterados, sugiere que el efecto primario de la ortoqueratología recae sobre la integridad epitelial, más que sobre la dinámica global de la película lagrimal. Esto se relaciona directamente con el mecanismo de acción del tratamiento, basado en la redistribución de la curvatura y de las fuerzas en el epitelio corneal central. Además, este hallazgo puede interpretarse como un biomarcador temprano de la integridad epitelial.

Finalmente, los autores concluyen que, en niños y adolescentes durante seis meses de uso, la ortoqueratología nocturna mantiene la estabilidad de la película lagrimal y los patrones de parpadeo, no induce atrofia meibomiana detectable, pero sí aumenta la tinción corneal con fluoresceína, indicativa de microdaño epitelial. En la práctica, estos hallazgos respaldan su utilización como herramienta eficaz y relativamente segura para el control miópico, siempre que se implemente dentro de programas de adaptación rigurosos y de seguimiento enfocado en epitelio corneal, de modo que el beneficio refractivo y de control axial se alcance minimizando el riesgo de eventos adversos en la superficie ocular.

Adaptado de:


1. Feng J, Gu Y, Wen Y, Wang Y, Wang J, Li A, et al. Influence of Overnight Orthokeratology on Ocular Surface and Blink Patterns in Children and Adolescents – A Prospective Cohort Study. Eye Contact Lens. el 1 de septiembre de 2025;51(9):375–9. doi:10.1097/ICL.0000000000001197 PubMed PMID: 40489972.

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