Los movimientos oculares son esenciales para mantener la imagen nítida sobre la retina. A medida que las personas o los objetos se desplazan, o cuando se dirige la atención visual hacia un punto específico, estos movimientos deben producirse de forma natural, ya sean suaves o rápidos, y de manera coordinada. Para cumplir este propósito, los movimientos oculares requieren una coordinación eficaz y pueden generarse de forma automática gracias a la participación de regiones cerebrales inferiores y frontales, sin que sea necesaria la intervención directa del lóbulo frontal, aunque este participe en procesos perceptivos más complejos.1–3
Los movimientos oculares también pueden describirse desde el punto de vista de sus habilidades, entendidas como la capacidad para anticipar las acciones de objetos y otras personas, lo que permite reaccionar de manera oportuna o protegerse frente a estímulos del entorno. Estas habilidades forman parte de la vida cotidiana y de los mecanismos de supervivencia humana.1–3
Control oculomotor y tipos de movimientos oculares
Dentro de esta clasificación, las persecuciones suaves y los movimientos sacádicos (sacadas) representan dos formas fundamentales de movimientos oculares que permiten describir el comportamiento del sistema visual. En este sentido, las persecuciones suaves corresponden a desplazamientos voluntarios de los ojos, realizados de manera lenta, continua y sincronizada entre ambos ojos, con el objetivo de mantener la imagen enfocada en la fóvea mientras los objetos se desplazan por el campo visual. Por su parte, los movimientos sacádicos son movimientos rápidos que permiten llevar la mirada desde un estímulo que activa la periferia de la retina hacia el centro, facilitando su foveolización. Se ha descrito que estos movimientos pueden alcanzar velocidades entre 100 y 800° por segundo, con una frecuencia media estimada de hasta 100.000 sacadas al día.1–3
Bilbao y colaboradores (2025) señalan que los movimientos sacádicos pueden clasificarse en diferentes tipos según su origen. Estos pueden estar guiados por la memoria, corresponder a movimientos antisacádicos —cuando se debe mirar en dirección opuesta a un estímulo— o estar guiados visualmente. A su vez, los sacádicos guiados visualmente se subdividen en sacadas de recuperación, movimientos anticipatorios y movimientos de regresión, que ocurren cuando el ojo no alcanza con precisión el objetivo y necesita un ajuste posterior. Para evaluar la precisión de estos movimientos se utiliza el parámetro de ganancia sacádica, que compara la distancia recorrida por el ojo con la distancia que debía recorrer. Una ganancia menor a 1 indica un movimiento demasiado corto o hipométrico, mientras que una ganancia mayor a 1, corresponde a un movimiento excesivo o hipermétrico..1
Evaluación clínica de los movimientos sacádicos en población pediátrica
Desde esta perspectiva, el estado de los movimientos oculares en los niños adquiere especial relevancia para el adecuado desarrollo y desempeño del sistema visual. Con base en ello, Bilbao y colaboradores (2025) desarrollaron una investigación cuyo objetivo fue explorar las diferencias en los movimientos sacádicos entre niños con disfunción oculomotora y un grupo control, considerando tres grupos etarios y utilizando métodos de evaluación tanto subjetivos como objetivos. Entre las pruebas subjetivas se incluyó la prueba NSUCO, mientras que la evaluación objetiva, se realizó mediante un sistema de rastreo ocular o eye tracker. Los grupos etarios evaluados correspondieron a niños de 7-8 años, de 9–11 años y de 12–13 años.1
El diseño metodológico correspondió a un estudio prospectivo, no aleatorizado y comparativo, en el que participaron 47 niños de entre 7 y 13 años. Los participantes se distribuyeron en dos grupos: un grupo control (GC) conformado por 16 niños, y un grupo con disfunción oculomotora (DOM), integrado por 31 niños. Todas las evaluaciones se realizaron en una única sesión, y el orden de las pruebas fue aleatorizado con el fin de minimizar posibles sesgos.1
La valoración subjetiva se realizó mediante la prueba NSUCO (Northeastern State University College of Optometry), la cual evalúa parámetros como la capacidad para cambiar la fijación sin movimientos compensatorios de la cabeza o el cuerpo. La puntuación se asigna en una escala de 1 a 5, basada en la cantidad de ciclos sacádicos completados. Por otro lado, la evaluación objetiva se llevó a cabo mediante un software de eye tracker, que registró los movimientos oculares durante la prueba y permitió obtener información sobre la estabilidad de la fijación, la posición ocular y parámetros sacádicos, como la duración de las sacadas, su cantidad y el porcentaje de sacadas hipométricas o hipermétricas.1
En cuanto a los resultados, los autores identificaron diferencias significativas en los movimientos sacádicos entre niños con DOM y el grupo de control. Se observó un mayor porcentaje de movimientos de regresión y de sacadas hipométricas en el grupo con disfunción oculomotora, especialmente ante estímulos presentados durante un segundo. Los datos obtenidos mediante eye tracker confirmaron estas alteraciones en la precisión del movimiento ocular. Además, se encontró una correlación significativa entre las evaluaciones subjetivas de la prueba NSUCO y objetivas con eye tracker. Esto resulta relevante al momento de validar estos dos métodos para detectar anomalías oculomotoras.1
Los autores resaltan que, aunque la división por grupos etarios redujo la potencia estadística del análisis, permitió observar cambios asociados al desarrollo del control oculomotor. Asimismo, subrayan la utilidad de combinar evaluaciones subjetivas y objetivas para lograr un diagnóstico más completo, así como el valor de la tecnología de rastreo ocular como una herramienta confiable en la identificación de alteraciones sacádicas. Finalmente, se recomienda la aplicación de estos métodos en poblaciones pediátricas más amplias y en grupos etarios específicos, con el fin de identificar tendencias en los movimientos oculares a medida que avanza el desarrollo visual del niño.1
REFERENCIAS
1. Bilbao C, Carrera A, Hernández-Andrés R, Piñero DP, Remón Martín L, López-de-la-Fuente MJ, et al. Saccadic eye movements in childhood: A pilot study comparing clinical eye tracker software and the NSUCO. J Optom. 2025;18(4).
2. Birawo B, Kasprowski P. Review and Evaluation of Eye Movement Event Detection Algorithms. Vol. 22, Sensors. MDPI; 2022.
3. Parkin A, Parker A, Dagnall N. Effects of saccadic eye movements on episodic & semantic memory fluency in older and younger participants. Memory. 2023;31(1):34–46.



