
Marco M Pardo Parra. Esp. Gerencia de la Calidad y Auditoría en Salud Universidad del Norte. Gerente OPTICAS.COM.CO Editor del Área de Optometría Laboral
La calidad del servicio que se ofrece en un consultorio o un establecimiento óptico ya no es un diferencial; por el contrario, es la expectativa del usuario del servicio y el motor de crecimiento sostenible. Por este motivo, debemos preocuparnos por mantener a nuestro recurso humano —tanto clínico como administrativo— actualizado, alineado y orientado hacia una cultura de servicio coherente con las políticas de la empresa.
Para alcanzar y mantener estos niveles óptimos de calidad se requiere de un programa de formación estructurado, con capacitaciones fundamentadas en estrategias adecuadas para su socialización, evaluación y seguimiento de las metas propuestas.
Dentro de las ventajas más destacadas de mantener al recurso humano capacitado encontramos:
1. Seguridad del paciente y reducción de riesgos: la formación continua estandariza procedimientos y disminuye la variabilidad diagnóstica, reduciendo trabajos repetidos y reclamaciones. Menos errores es sinónimo de menos costos y mayor confianza del usuario del servicio.
2. Actualización tecnológica y profesional: la optometría y la óptica avanzan rápidamente; un plan anual de capacitaciones evita la obsolescencia de competencias y facilita la adopción de nuevas técnicas y equipos.
3. Reputación y fidelización: atención coherente y profesional de todos los empleados genera confianza, recomendaciones y retención de clientes; la capacitación es una inversión en marca.
4. Cumplimiento normativo y calidad: programas estructurados permiten cumplir estándares de habilitación, certificación y auditoría, protegiendo legalmente al establecimiento.
5. Retorno sobre la inversión: indicadores claros muestran cómo las capacitaciones reducen costos operativos y aumentan ventas recurrentes y complementarias.
Un programa anual de capacitaciones bien diseñado no es un costo operativo: es una estrategia de mitigación de riesgos y crecimiento. Implementarlo demuestra compromiso con la salud visual y con la sostenibilidad del negocio.
Recuerde que la diferencia entre una óptica que sobrevive y una que lidera está en la disciplina formativa.



