En la moda contemporánea, la montura dejó de ser un accesorio funcional para convertirse en el eje visual del estilo personal. Es así, como hoy, un outfit ya no se construye únicamente desde la ropa: se compone desde el rostro. Las gafas, ubicadas en el punto focal más visible del cuerpo, tienen el poder de definir un look completo incluso antes de que la primera palabra sea pronunciada. Este cambio cultural se ha acelerado en los últimos años gracias a la evolución del diseño óptico y al peso que la autoimagen ha adquirido en entornos digitales y profesionales.
Diversas publicaciones especializadas lo han confirmado. Consol Vilar, asesora de imagen, señaló recientemente para (La Vanguardia), que “más allá de su función práctica, las gafas de sol son un accesorio capaz de transformar por completo un look. Dependiendo del estilo, pueden proyectar distintas cualidades: sofisticación, intelectualidad, rebeldía o incluso un aire provocador”, al analizar el auge de monturas statement en pasarelas de Nueva York y Milán.
Esta afirmación resume el giro estético que hoy atraviesa la industria: la montura como pieza central del vestuario, capaz de elevar el outfit más sencillo y otorgarle carácter, coherencia y presencia.
El fenómeno también ha sido documentado desde la perspectiva del lujo. (FORBES) destacó que el eyewear se ha convertido en una de las categorías más influyentes en la construcción de estilo porque es visible en todas las interacciones sociales, físicas o digitales. “Las gafas, tanto de vista como de sol, pueden ser a la vez omnipresentes y extremadamente memorables. Intenta imaginar a Mahatma Gandhi o Malcolm X sin sus características monturas. Vivienne Westwood bromeó una vez diciendo que no podía ni pensar sin sus gafas”, afirma.
Este enfoque, centrado en la visibilidad constante del rostro, confirma la importancia de considerar a las gafas como la base del estilo diario: un marco que no solo corrige la visión, sino que articula la identidad visual.
Construir un look total a partir de la montura comienza por comprender su relación con el vestuario. Monturas cuadradas en acetato grueso aportan fuerza gráfica que combina especialmente bien con prendas minimalistas o monocromáticas; modelos transparentes o en tonos nude se integran con armonía en atuendos suaves, neutros o de textura ligera; monturas metálicas dan un toque de elegancia contemporánea que funciona tanto en entornos clínicos como ejecutivos. Esta manera de pensar el outfit no reemplaza la asesoría óptica, la profundiza.
La percepción del público también respalda este cambio. Un análisis reciente de (The Journal Record ) reveló que las gafas “se han convertido en un accesorio que marca tendencia, combinando funcionalidad y moda para realzar tu estilo y potenciar tu autoestima”.
Este vínculo emocional hace que la elección del marco no se reduzca a un criterio técnico: se convierte en un ejercicio de autoexpresión que influye en la manera en que cada persona vive su día a día.
Para los profesionales de la salud visual, este fenómeno representa una oportunidad invaluable. Las ópticas pueden asumir el rol de curadores de estilo, guiando al usuario no solo según su graduación o confort, sino según el mensaje que desea proyectar. Así, recomendar una montura debe implicar observar el vestuario habitual, la silueta de las prendas, los colores preferidos y el entorno profesional del paciente.
Un usuario que viste neutros puede beneficiarse de un marco con color saturado; alguien con un guardarropa vibrante puede necesitar una montura que actúe como ancla visual; y un profesional de la salud, acostumbrado a uniformes, puede aprovechar la montura para añadir identidad sin romper códigos institucionales.
La montura protagonista no es necesariamente la más llamativa, sino aquella que encaja en el rostro, en la historia del usuario y en su rutina diaria. La protagonista puede ser sobria, si el estilo lo exige, o audaz si quiere romper esquemas. Lo esencial es que se convierta en el punto de conexión entre la identidad personal y la expresión estética.
Hoy, más que nunca, crear un look total significa empezar por las gafas. Porque cuando la montura lidera el estilo, el outfit deja de ser un conjunto de prendas: se convierte en una narrativa visual coherente, sólida y memorable.
Autora: Lina María Hurtado Escobar
Referencias
Jover, A. (21 de Septiembre de 2025). La Vanguardia. Obtenido de La Vanguardia: https://www.lavanguardia.com/gente/20250921/11081249/look-funciona-gafas.html
Rabimov, S. (29 de Enero de 2023). FORBES. Obtenido de FORBES: https://www.forbes.com/sites/stephanrabimov/2023/01/29/the-eyewear-renaissance-global-trends-in-luxury-glasses-and-sunglasses/?utm_source=chatgpt.com
Stojan, J. (25 de Marzo de 2025). The Journal Record . Obtenido de The Journal Record : https://journalrecord.com/2025/03/25/function-meets-fashion-how-eyeglasses-have-become-a-statement-accessory/?utm_source=chatgpt.com




