En la práctica pediátrica, la miopía ya no puede abordarse únicamente como un error refractivo. Su comportamiento progresivo y el aumento sostenido de casos han ampliado el análisis hacia dimensiones epidemiológicas y estructurales, vinculadas a transformaciones sociales y a cambios en el estilo de vida.
Esta transición obliga a superar el enfoque centrado exclusivamente en la refracción individual. La progresión miópica en la infancia tiene implicaciones para los sistemas de atención visual, la planificación sanitaria y la configuración del mercado global del control de la miopía. El debate, por tanto, trasciende el consultorio y se sitúa en una dimensión estratégica que integra evidencia científica, formación profesional, regulación y acceso.
De baja prevalencia a epidemia global
El incremento de la miopía en población infantil y adolescente no es un fenómeno repentino, sino el resultado de cambios sostenidos en el entorno y el estilo de vida. Regiones como el este asiático ilustran con claridad esta transición: en pocas décadas, países como China, Corea del Sur, Singapur o Taiwán pasaron de tasas relativamente bajas a prevalencias que hoy alcanzan hasta el 90 % en edad escolar.
Este crecimiento no puede explicarse únicamente por factores genéticos. La evidencia apunta a una interacción compleja entre predisposición hereditaria y factores ambientales, entre ellos la reducción del tiempo al aire libre, la exposición prolongada a pantallas y el aumento de actividades de visión cercana desde edades tempranas.
Las proyecciones globales refuerzan la magnitud del problema. Se estima que para el año 2050 cerca del 50 % de la población mundial será miope. En un horizonte más cercano, se proyecta que más de 500 millones de niños y adolescentes vivirán con miopía en los próximos años, lo que plantea un desafío creciente para los sistemas de atención visual.
Un crecimiento que no se refleja aún en la práctica clínica
A pesar de la solidez de la evidencia científica y de la disponibilidad creciente de alternativas terapéuticas, la adopción del control de la miopía en la práctica diaria sigue siendo limitada. Esta diferencia entre el reconocimiento del problema y su implementación real constituye uno de los principales retos actuales.
La miopía avanza más rápido que la capacidad del sistema de atención visual para responder de forma estructurada y homogénea, especialmente en regiones como América Latina, donde los datos epidemiológicos continúan siendo fragmentarios o insuficientes, lo que dificulta dimensionar con precisión el alcance del problema.
El mercado del control de la miopía: una categoría en expansión
Desde una perspectiva de mercado, el manejo de la miopía pediátrica se encuentra en una fase de crecimiento acelerado, aunque todavía incipiente. Las estimaciones indican que, a nivel global, alrededor de 10 millones de niños reciben actualmente algún tipo de tratamiento orientado a ralentizar la progresión de la miopía. En los próximos cinco a seis años, esta cifra podría superar los 55 millones.
Este crecimiento se refleja también en el valor económico de la categoría. El mercado global del control de la miopía, estimado hoy en aproximadamente 2.000 millones de dólares a nivel mayorista, podría alcanzar cifras cercanas a los 17.000 millones de dólares hacia el año 2030. Norteamérica y China concentrarían una proporción significativa de este crecimiento, aunque Europa y otros mercados emergentes muestran una tendencia sostenida al alza.
Más que una oportunidad comercial aislada, estas cifras permiten dimensionar la escala del problema y subrayan la necesidad de soluciones accesibles, reguladas y clínicamente responsables.
Diversidad terapéutica y madurez desigual
El crecimiento del mercado no está impulsado por una única solución, sino por un conjunto de estrategias que incluyen lentes oftálmicos diseñados para el control de la miopía, lentes de contacto blandos especializados, ortoqueratología, atropina en bajas concentraciones y combinaciones terapéuticas.
No obstante, la madurez de estas opciones varía significativamente entre regiones, en función de la regulación, la disponibilidad de productos aprobados, los costos y la formación de los profesionales. Esta heterogeneidad explica, en parte, por qué la penetración de los tratamientos sigue siendo baja en comparación con la magnitud del problema.
Más allá de la clínica: formación, conciencia y ecosistema
Uno de los mensajes centrales es que el futuro del control de la miopía no depende exclusivamente de nuevas tecnologías, sino de la consolidación de un ecosistema integral. Entre los factores clave para el crecimiento sostenido de esta categoría se destacan:
- La innovación tecnológica con respaldo científico.
- La disponibilidad de soluciones reguladas y aprobadas.
- El aumento de la conciencia sobre la miopía como condición progresiva.
- La formación continua de los profesionales de la salud visual.
- La incorporación del control de la miopía como estándar de cuidado.
Un reto compartido para la atención visual
La miopía pediátrica representa uno de los mayores desafíos contemporáneos para la atención visual. Su manejo exige ir más allá del tratamiento individual y comprender el contexto en el que se desarrolla: un entorno que combina cambios sociales, avances científicos, decisiones regulatorias y dinámicas de mercado.
Este análisis pone de relieve que el control de la miopía no es únicamente una cuestión clínica, sino una responsabilidad compartida entre profesionales, academia, industria y sistemas de salud. Comprender esta dimensión es un paso fundamental para avanzar hacia modelos de atención más preventivos, equitativos y sostenibles.
Más que una tendencia, el control de la miopía pediátrica se perfila como una categoría estructural dentro de la atención visual del siglo XXI. Reconocer su dimensión clínica, pero también su impacto epidemiológico y económico, permitirá a los profesionales anticiparse a los retos que ya están definiendo el presente —y el futuro— de la salud visual infantil.
Este artículo fue elaborado a partir del análisis y la contextualización de contenidos presentados durante una conferencia sobre manejo de la miopía pediátrica realizada por Juan Carlos Aragón, Optometrista, en el marco de Franja 2025.
Referencias
1. Brien Holden Vision Institute. Informes y análisis sobre prevalencia global de la miopía y tendencias temporales.
2. Holden BA, Fricke TR, Wilson DA, et al. Global prevalence of myopia and high myopia and temporal trends from 2000 through 2050. Ophthalmology. 2016;123(5):1036–1042.
3. World Health Organization. Informes sobre errores refractivos no corregidos y salud visual global.
4. Morgan IG, Ohno-Matsui K, Saw SM. Myopia. The Lancet. 2012;379(9827):1739–1748.
5. Morgan IG, French AN, Ashby RS, et al. The epidemics of myopia: aetiology and prevention. Progress in Retinal and Eye Research. 2018;62:134–149.
6. U.S. Census Bureau. Age Distribution for U.S. Population: 2000, 2010 and 2020 Censuses.
7. Our World in Data. Population by age group. Datos demográficos globales por grupos etarios.
8. GMAC. Myopia population survey in the United States. 2019.
9. VTI GfK ITS. Datos de mercado sobre manejo de la miopía pediátrica. Q4 2023.



