
Martín Edisson Giraldo Mendivelso, OD. Magíster Ciencias de la Visión. ULS. Especialista en segmento anterior y lentes de contacto USTA, FELLOW IACLE. Profesor Universidad CES, Medellín.
Panorama global de adaptación en 2025
Los lentes de contacto (LC) han incrementado los beneficios que representan para los pacientes en términos de salud visual y ocular; por lo tanto, la prescripción de LC debería ser un claro reflejo de la evolución tecnológica, las necesidades visuales de la población y los cambios en la práctica clínica a nivel global. En este contexto, el análisis sistemático de las tendencias internacionales en adaptación de lentes de contacto constituye una herramienta fundamental para comprender los patrones de uso actuales, que direccionarán los esfuerzos de investigación en los territorios.
En este sentido, Morgan y colaboradores (2026) realizan un análisis de la prescripción internacional de LC durante el año 2025, a través de un trabajo colaborativo entre expertos en optometría, oftalmología y ciencias de la visión. Este trabajo fue publicado en la revista Contact Lens Spectrum, revista científica de referencia internacional en el ámbito de la contactología clínica. El estudio presenta el vigésimo quinto reporte anual consecutivo sobre tendencias globales de adaptación de LC, constituyéndose como una de las fuentes más robustas para el análisis longitudinal de la práctica clínica contactológica a nivel mundial.
En el análisis realizado por los autores, el perfil global del usuario adaptado en 2025 se sustenta en una base de 11,264 adaptaciones provenientes de 24 países, con por lo menos 100 casos cada uno, lo anterior con fines de obtener una buena representatividad geográfica. Con este panorama, Japón y Filipinas se destacaron por aportar más de 1.000 adaptaciones cada uno, consolidando su peso relativo en la muestra.
Con lo anterior, los autores establecieron que la edad media al momento de la adaptación fue de 34,7 ± 15,5 años. Cabe resaltar que la adaptación de lentes rígidos gaspermeables (RGP) y las readaptaciones se asociaron a pacientes de mayor edad. De hecho, mientras que la edad de nuevas adaptaciones se ha mantenido alrededor de los 28 años para LC blandos (LCB) y 30 años para RGP, la de readaptaciones ha mostrado un incremento progresivo, aproximadamente a los 37 años para LCB y 44 años para RGP.
Lo anterior llama particularmente la atención porque, en países como Noruega, Nueva Zelanda, Suecia, Reino Unido y Uruguay, la media de edad al adaptar LC superó los 40 años, lo que sugiere una base de usuarios más madura y potencialmente con mayor comorbilidad de enfermedades de la superficie ocular y requerimientos de corrección óptica más complejos. Como en años previos, los autores reportan que cerca de dos tercios de los usuarios fueron mujeres, y el 35 % de los casos correspondió a nuevas adaptaciones. En términos de modalidad de uso, el 90 % de los pacientes fue adaptado para uso de tiempo completo correspondiente a un período ≥ 4 días a la semana, lo cual tiene implicaciones directas en los criterios de selección de material, diseño y modalidad de reemplazo.
Ahora, entrando en terreno de los lentes RGP, los autores establecieron que la prescripción de estos lentes, tanto corneales como esclerales, durante el año 2025 representa un componente mucho menor pero clínicamente significativo dentro del panorama global de la contactología. Se reporta que este grupo de lentes constituyó aproximadamente el 10 % del total de adaptaciones, reflejando probablemente una práctica más selectiva, orientada a indicaciones específicas y a poblaciones con mayores requerimientos visuales y de salud de la superficie ocular.
El análisis se desarrolló con base en 11 mercados que reportaron al menos 35 adaptaciones de lentes RGP. Siendo así, se determinó que los lentes esclerales alcanzaron el 19 % de las adaptaciones reportadas, confirmando su frecuencia de adaptación progresiva como herramienta terapéutica y refractiva en la práctica clínica actual. También es importante destacar que este incremento sostenido se asocia a la ampliación de sus indicaciones, que incluyen no solo irregularidades corneales y ectasias, sino también escenarios de compromiso severo de la superficie ocular y, finalmente, como opción frente a adaptaciones previas no exitosas.
Lentes rígidos gas permeables y esclerales
En cuanto a los diseños tradicionales de lentes RGP, el material preponderante en la adaptación fue el correspondiente a una permeabilidad intermedia al oxígeno (Dk entre 40 y 90). Lo anterior sugiere que, para la selección del material, los profesionales buscan un balance clínico entre rendimiento óptico, fisiología corneal y proceso adaptativo de estos lentes en los pacientes.
La ortoqueratología (orto-k) por su parte, mantuvo una participación global relativamente baja; sin embargo, su utilización mostró una marcada variabilidad geográfica. Por ejemplo, en escenarios como Hong Kong e Italia, más de un tercio de los lentes RGP correspondieron a diseños de orto‑k, lo que probablemente refleja tanto una mayor aceptación clínica de esta modalidad, como el peso científico que ha consolidado la existencia de programas estructurados de control de miopía y una demanda creciente en poblaciones jóvenes. Este comportamiento contrasta con otros países donde la orto‑k continúa siendo una opción poco explorada, evidenciando la influencia de factores regulatorios, educativos y culturales en la prescripción de lentes rígidos especializados.
Los autores también destacan que un aspecto relevante del reporte es la modalidad de reemplazo de estos lentes, ya que el 61 % fue prescrito bajo un esquema de reemplazo planificado, alejándose del modelo tradicional de uso prolongado, donde muchas veces el recambio no está completamente definido, y es manejado de manera heterogénea entre los profesionales. Esta tendencia sugiere una mayor conciencia clínica respecto al deterioro del material, la estabilidad de la geometría y diseño del lente, y los riesgos asociados al uso extendido, particularmente en usuarios de mayor edad y en portadores de diseños complejos. En conjunto, estos hallazgos confirman que, aunque los lentes RGP representan una fracción menor del total de adaptaciones, su prescripción en 2025 se caracteriza por un enfoque cada vez más estructurado, con creciente protagonismo de los diseños esclerales, una implementación selectiva de la orto-k y una evolución hacia estrategias de reemplazo más controladas y basadas en criterios de salud ocular.
Lentes de contacto blandos: materiales y diseños
Ahora, es tiempo de abordar los LCB, que, como se esperaba, continúan siendo el eje central de la prescripción global de LC en 2025, al representar el 88 % del total de adaptaciones reportadas en el estudio internacional realizado por Morgan y colaboradores (2026). Dentro de este grupo, los materiales de hidrogel de silicona (SiHy, por su sigla en inglés) se afianzaron como la opción predominante, siendo prescritos en el 78 % de las adaptaciones, lo que confirma una tendencia sostenida hacia materiales con mayor transmisibilidad al oxígeno y mejor desempeño fisiológico corneal.
Este patrón se mantuvo consistente en la mayoría de los mercados analizados, con varios países, entre ellos, Lituania y Colombia, donde más del 70 % de las adaptaciones blandas corresponden a este tipo de material. Esto podría indicar que, en estas regiones, la saturación del mercado de este material sería posible en el corto plazo. Por el contrario, Taiwán se mantuvo como un caso atípico, con una proporción significativamente menor de prescripción de SiHy, evidenciando la influencia de factores locales en la selección del material.
Ahora en términos de diseño, la mitad de los lentes blandos prescritos correspondieron a diseños esféricos, mientras que el resto se distribuyó entre lentes tóricos, multifocales, tintados con fines cosméticos, modalidades de monovisión y diseños específicos para control de miopía. Siendo así las cosas, la prescripción de lentes tóricos mostró una tendencia creciente y, en muchos mercados, se aproxima al valor clínicamente esperado del 50 %, en consonancia con la prevalencia poblacional de astigmatismo clínicamente significativo en al menos un ojo.
Sin embargo, en algunos países como Japón, Bulgaria, Taiwán y Lituania se presentaron tasas inferiores, lo cual sugiere que se requieren procesos de mejora en la corrección sistemática del astigmatismo dentro de la práctica contactológica rutinaria. Por otra parte, los diseños multifocales representaron el 17 % del total de lentes blandos en 2025; sin embargo, esta proporción adquiere una dimensión más relevante al analizar exclusivamente a los pacientes présbitas mayores de 45 años.
Esto porque la evolución temporal de la prescripción multifocal en este subgrupo poblacional muestra tres fases claramente definidas: en primer lugar, una tasa baja y estable entre 2000 y 2010; luego un incremento acelerado hasta alrededor del 50 % en 2018; y finalmente, un aumento más gradual en los años posteriores. A pesar de esta progresión, el reporte evidencia que una proporción considerable de pacientes présbitas continúa siendo adaptada con lentes para visión lejana únicamente, mientras que la monovisión se mantiene como una estrategia menos utilizada en comparación con los multifocales.
Modalidad de reemplazo, educación y proyección para 2026
En relación con la modalidad de reemplazo, los resultados confirman el liderazgo de los lentes de remplazo diario, que representaron el 53 % de los lentes blandos prescritos, seguidos por los lentes de remplazo mensual, que constituyeron el 29 % de los diseños de remplazo programado. No obstante, la adopción de los diarios mostró una variabilidad marcada entre países. Por ejemplo, el Reino Unido encabezó los mercados evaluados, con aproximadamente dos tercios de los pacientes adaptados con esta modalidad, mientras que en varios países de América Latina la proporción fue sensiblemente menor.
La heterogeneidad anteriormente mostrada refleja diferencias en accesibilidad, costos, hábitos de uso y estrategias clínicas para el manejo del riesgo infeccioso y de la superficie ocular. En cuanto al uso extendido, este se mantuvo estable alrededor del 5 % de los usuarios de LCB, casi exclusivamente en materiales de SiHy. En los pacientes usuarios de lentes blandos reutilizables de uso diario, el 86 % recibió recomendación de soluciones multipropósito, lo que mantiene vigente la necesidad de educación continua sobre cumplimiento y cuidados del LC.
En conjunto, los resultados reportados por los autores en cuanto a LCB, muestran una práctica global cada vez más orientada a materiales de alta transmisibilidad, a la conveniencia del reemplazo frecuente y a la ampliación progresiva de diseños especializados, aunque con variaciones regionales relevantes. Desde una perspectiva clínica, estas tendencias tienen implicaciones directas sobre el confort, la fisiología de la superficie ocular y la prevención de eventos adversos a largo plazo, reforzando la necesidad de integrar los avances tecnológicos con criterios individualizados de prescripción y seguimiento.
También es importante destacar la necesidad de impulsar más programas de educación destinados a la conciencia de un uso responsable de estos dispositivos médicos, ya que, en diferentes regiones, por aspectos idiosincráticos, hábitos culturales y factores económicos, sigue existiendo el riesgo de infecciones severas, especialmente en la región latinoamericana. En este aspecto, las buenas prácticas entre pacientes y profesionales redirigirán el acceso al uso de los LC.
Es preciso que, en los diferentes territorios, se impulsen los lentes de contacto como alternativas eficientes en la recuperación de la visión y en el mantenimiento de la salud ocular, que permitan incrementar el interés de los pacientes por usarlos y el interés de los gobiernos por incluirlos en las políticas de salud para la intervención de recursos con este fin. De esta manera, el acceso de la población será incrementado junto con sus beneficios.
Adaptado de:
1. International Contact Lens Prescribing in 2025 | Contact Lens Spectrum [Internet]. [citado el 21 de enero de 2026]. Disponible en: https://www.clspectrum.com/issues/2026/january-february/international-contact-lens-prescribing-in-2025/



