Durante FRANJA 2026, Zeiss presentó ClearMind, su nueva gama de lentes desarrollada a partir de investigaciones sobre percepción visual, comportamiento ocular y esfuerzo cerebral. La compañía anticipó en este escenario las características de la propuesta, cuyo lanzamiento oficial en el mercado colombiano se realizó a partir del primero de agosto.
La innovación amplía el portafolio de Zeiss con lentes progresivos, digitales y de visión sencilla, y aborda la visión como un proceso en el que intervienen tanto la calidad óptica como la manera en que el cerebro recibe e interpreta la información visual.
Verónica Castro, gerente de Ventas y Mercadeo de Zeiss para el cono norte de Latinoamérica, explicó que el desarrollo representa una nueva dimensión dentro de la oferta de la compañía. “Zeiss ClearMind es el reflejo de nuestro liderazgo en ciencia óptica y evolucionamos en nuestro portafolio en una dimensión donde muy pocos se han lanzado a explorar, que es la percepción visual”, señaló.
Según la información presentada, la gama fue concebida para profesionales y usuarios interesados en favorecer la nitidez visual, la concentración y el bienestar durante las actividades cotidianas. Su diseño también busca disminuir la carga cognitiva y el esfuerzo asociados con la interacción entre el sistema visual, el movimiento y los entornos digitales.
La visión como proceso óptico y neural
El desarrollo de ClearMind se apoyó en investigaciones realizadas por Zeiss junto con instituciones académicas, entre ellas la Universidad de Tubinga, en Alemania. Los estudios buscaron comprender los procesos cerebrales relacionados con la visión y evaluar cómo las características ópticas de un lente pueden influir en el esfuerzo de procesamiento visual.
“Nos pusimos como desafío entender los procesos cerebrales que acompañan la visión, entendiendo que la visión no solamente es óptica, sino también neural”, explicó Castro.
Una de las líneas de investigación utilizó electroencefalografía para registrar la actividad cerebral y analizar la carga cognitiva generada cuando una persona observa a través de zonas borrosas del lente. Los resultados permitieron identificar oportunidades de optimización en la geometría de los diseños, incluso dentro de lentes con altos niveles de desempeño óptico.
A partir de estos hallazgos, la compañía trabajó en una nueva propuesta orientada a facilitar el procesamiento de la información visual y reducir el esfuerzo que debe realizar el cerebro ante determinadas condiciones de visión.
Seguimiento ocular en entornos dinámicos
La investigación también incorporó tecnologías de seguimiento ocular o eye tracking. Aunque Zeiss ya había empleado esta herramienta en estudios anteriores, en esta ocasión su uso estuvo dirigido a comprender el comportamiento de la mirada en una vida cotidiana caracterizada por la hiperconectividad, el movimiento y la interacción constante con dispositivos digitales.
Los análisis contemplaron aspectos como los cambios frecuentes de distancia, la dirección de la mirada, la movilidad del usuario y la disminución del parpadeo durante actividades prolongadas. La información obtenida se integró al desarrollo de ClearMind mediante NeurOptix Technology.
De acuerdo con Castro, la propuesta busca ofrecer a los pacientes “mayor concentración, una extrema nitidez visual, menor carga cognitiva o menor esfuerzo visual y un mayor bienestar en su vida diaria”.
La gama incluye alternativas progresivas, digitales y de visión sencilla, con el propósito de extender este enfoque a diferentes necesidades refractivas y perfiles de usuario. Su presentación durante FRANJA 2026 permitió a Zeiss compartir previamente con los profesionales del sector los fundamentos científicos y tecnológicos de la innovación, antes de su llegada oficial al mercado colombiano.
Con el lanzamiento de ClearMind a partir del primero de agosto, Zeiss incorporó al país una propuesta que amplía la conversación sobre el desempeño de los lentes oftálmicos. Además de la corrección visual, el desarrollo considera la relación entre lente, ojo y cerebro dentro de una vida cada vez más dinámica, conectada y exigente para el sistema visual.



